Ahora que las facturas de luz son cada vez más caras, y aprovechando nuestra privilegiada ubicación en el mapa (nada más y nada menos que la Costa de la Luz), conviene que aprendamos a aprovechar de una forma eficiente la energía más potente y barata de todas: la solar. Potenciar la luz natural en nuestra casa es más fácil de lo que parece, échale un vistazo a los trucos que proponemos a continuación.

Utilizar bien la luz solar para calentar e iluminar nuestra casa puede suponer un enorme ahorro de energía y de dinero, además es una buena manera de hacer algo notable por el medio ambiente. A continuación, os ofrecemos una serie de trucos y consejos para llevarlo a la práctica.

1. CORTINAS PARA TAMIZAR LA LUZ
Las casas tienen ventanas, y detrás del cristal: la luz del sol. Sin embargo, mucha gente no sabe cómo aprovechar bien estas estupendas lámparas naturales, ya que son más difíciles de controlar que cualquier fuente de luz artificial.

Cuando el sol pega fuerte, es difícil aguantar la luz que entra a través de los cristales. Puede ser molesto cuando los rayos del sol se reflejan los muebles, la pantalla del ordenador o de la televisión o incluso en el suelo. Una buena solución para este problema es tamizar la luz utilizando cortinas del material y el grosor adecuados, o estores, que anulen los reflejos, sin disminuir la cantidad de luz de la habitación.

2. ABRIR LA VENTANA PARA CALENTAR LA CASA
Permitir que el sol entre a través de las ventanas también tiene otra utilidad a parte de generar más luz: calienta. Dejar las ventanas descubiertas a mediodía permite calentar los muebles y las paredes de la casa que almacenan el calor durante varias horas. Un buen truco para mantener la casa caliente sin abusar de la calefacción.

Algunas habitaciones son mucho más luminosas que otras, simplemente por su ubicación. Por lo tanto, puede resultar muy beneficioso destinar las zonas del hogar con más iluminación natural a aquellas tareas que necesiten más luz como estudiar o leer. Generalmente, las habitaciones que están ubicadas hacia el sur reciben mucha más luz, por lo tanto es algo a tener en cuenta a la hora de diseñar la casa.

3. COLORES CLAROS
Los colores claros reflejan mucho más la luz que los colores oscuros, por lo tanto una casa llena de elementos claros será mucho más luminosa que una en la que prevalezcan los colores oscuros. Elegir muebles de colores claros para nuestro salón, ropa de cama blanca o cortinas claras son algunas ideas para conseguir que la luz natural haga brillar nuestra casa.

Un buen truco para sacarle un mayor provecho a la luz solar es pintar los marcos de las ventanas de blanco o con colores claros. Si lo hacemos del mismo color que las paredes, otorgaremos más protagonismo a los exteriores, haciendo que nuestra estancia sea mucho más luminosa.

4. LA UBICACIÓN DE LOS MUEBLES
La distribución de los muebles de la casa también es crucial a la hora de aprovechar la luz. Es muy importante evitar cortar el paso de la luz solar y colocar los muebles más grandes y altos pegados a las paredes, de manera que no interrumpan la propagación de la luz que entre por la ventana. Las estanterías sin fondo, por ejemplo, absorben mucha menos luz que las demás.

5. MÁS ESPEJOS
Otra recomendación imprescindible para tener una casa más luminosa es colocar espejos, ya que estos no solo multiplican la luz actuando como una segunda ventana, sino que también dan a la habitación un aspecto mucho más amplio y liviano. Los espejos reflectan el 100% de la luz que reciben, por lo tanto, colocados en frente de una ventana, tendremos casi el doble de luz.

6. NO OLVIDEMOS EL TECHO: TRAGALUCES
Allí donde no es posible agregar ventanas, la colocación de tragaluces en el techo es una opción muy recomendable y treméndamente efectiva para aumentar la luminosidad de una habitación. Algunos tragaluces pueden abrirse como una ventana y eso proporciona un medio de ventilación cruzado en la casa.

Colocados en cuartos de baño o en pequeñas habitaciones, un tragaluz en el techo puede ser suficiente para llenar la estancia de luz, y además es mucho más agradable que la luz artificial.

7. TUBOS DE LUZ SOLAR
En algunas zonas de la casa, es imposible abrir una ventana de forma que el sol entre directamente, pero existen dispositivos que pueden solucionar este problema. Los tubos de luz solar proporcionan luz recogiéndola del Sol con una cúpula. La luz recogida viaja por un tubo metálico donde es reflejada hacia abajo, y hacia el difusor. El difusor es la parte del tubo solar montado en el techo que distribuye la luz a la habitación. Se puede instalar un interruptor o dispositivo de control.

Todos estos “trucos” nos permiten aumentar la luminosidad del interior de nuestra casa pero no sirven para mucho si no tenemos cuidado con los pequeños detalles que evitan que desperdiciemos energía. Apagar las pantallas del ordenador y de la TV cuando no las estamos usando, apagar la luz cuando salgamos de una habitación o mantener la calefacción de la casa a un nivel prudente son medidas necesarias para ahorrar energía y sin ellas, tener una casa llena de luz no será de mucha ayuda.

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